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Chachapoyas, capital del departamento de Amazonas, es la cuna de uno de los más ilustres precursores de la independencia nacional: don Alejandro Toribio Rodríguez de Mendoza Collantes.

Sacerdote, maestro y tribuno, formó a una nueva generación de patriotas en las ideas revolucionarias y, cuando nació la República del Perú, el sembrador de ideales renovadores estaba al lado de sus discípulos.

Nació un 17 de abril de 1750, cuando gobernaba en el Virreynato del Perú don José Antonio Manso de Velasco. Toribio Rodríguez de Mendoza se destacó como un estudiante brillante y obtuvo el grado de doctor en Teología en la Real y Pontificia Universidad de San Marcos de Lima.

Fue profesor de Filosofía y Teología en el Real Convictorio de San Carlos, donde llegó a ser Rector. El maestro, es uno de los primeros hombres en avizorar la transformación que traería la independencia y quiso formar una clase dirigente y con auténtico sentido peruanista. Convierte así el colegio en un centro educativo de primer orden, donde se formaron muchos próceres de la Independencia.

Se preocupó también por la educación popular, confiando en que la unidad del idioma sería el camino para lograr la igualdad del indio con el criollo y el blanco. Sus discípulos y amigos fundan la Sociedad Filantrópica para propagar la revolución americana de definida tendencia antimonarquista.

Recordemos que Toribio Rodríguez de Mendoza fue miembro de la Sociedad Amantes del País que fundó el histórico Mercurio Peruano, que elegido diputado por Trujillo, presidió las sesiones preparatorias del primer Congreso Constituyente (1822); decano del Colegio de Abogados de Lima y rector de la Universidad Mayor de San Marcos.

Su ancianidad no impide que, cuando se produce la llegada de la expedición libertadora de San Martín, el viejo luchador abandone nuevamente su retiro para ponerse a las órdenes del gobierno libertador y así tiene oportunidad de tomar parte en el nacimiento de la República del Perú.

En el Congreso es un guía valioso y acertado. Ecuánime y sereno navega con firmeza entre el torbellino de pasiones que desencadena la Independencia. Vive aún lo suficiente para regocijarse con el triunfo de Ayacucho y muere en 1825 sabiendo que el Perú era “libre e independiente por la voluntad general de los pueblos”.

En la actualidad, el Estado peruano le rinde homenaje a través del Tribunal Constitucional de la República que instituye la medalla “Toribio Rodríguez de Mendoza” para galardonar y distinguir a las personas o instituciones que han contribuido en la defensa de la Constitución o los Derechos Humanos.

Asimismo, el departamento de Amazonas, en honor a su ilustre hijo, designa con su nombre­ ­–Toribio Rodríguez de Mendoza­– a una de sus provincias, situada en la selva alta y que destaca por sus grandes atractivos naturales, diversos potajes y fiestas populares.

Igualmente, el 18 de septiembre del año 2000, se creó la Universidad Nacional Toribio Rodríguez de Mendoza de Amazonas, que es la institución rectora de la cultura, de la ciencia y la tecnología de Amazonas.